Los alumnos de Bachillerato de la asignatura de Emprendimiento organizaron el evento para sus compañeros de ESO y BACH, e invitaron a tres personas a exponer su ejemplo de superación personal en distintos ámbitos.
El viernes 26 de enero Edelweiss School celebró la primera edición de Edelvalues en el Capitolio de Godella. Una jornada donde se celebraron la excelencia y los valores por los que apuesta el colegio, tales como la cultura del esfuerzo, el respeto y la solidaridad. Fue además un congreso joven, ya que estaba organizado por alumnos de Bachillerato, dirigido a alumnos de la ESO y protagonizado por tres jóvenes ponentes.
La idea principal de este encuentro era escuchar el testimonio de tres personas que a base de esfuerzo y superación han logrado la excelencia en sus vidas.
Los alumnos organizadores de Edelvalues diseñaron el congreso hasta el último detalle: contactando con los ponentes, redactando el guion, reservando el teatro Capitolio de Godella e incluso controlando las luces del escenario. No dejaron nada a la improvisación.
Entre ponencia y ponencia se intercalaron números musicales para amenizar el encuentro. Por un lado el Coro de Edelweiss interpretó 2 canciones, y en otro intermedio 1º de ESO escenificó un adelanto del Musical de este año, Charlie and the chocolate factory.


Emilio Aguayo: una vida dedicada al deporte
La segunda ponencia en Edelvalues fue en formato entrevista, y se centraba en la excelencia deportiva. Emilio Aguayo es triatleta profesional y también antiguo alumno de Edelweiss. Explicó cómo sus éxitos deportivos los había obtenido a base de disciplina y constante entrenamiento, sin descuidar los estudios. Emilio se ha proclamado campeón en competiciones internacionales, como el Ironman de Lanzarote. En nuestro país ha ganado en campeonatos de media distancia y larga distancia.
Emilio insistió en la importancia de no centrarse en un solo deporte, sino en probar varios hasta encontrar aquel que realmente se ajuste a tus habilidades y preferencias. También, respondiendo a una pregunta hecha por sus jóvenes entrevistadores, contó como competía desde los 10 años, y desde pequeño se lo tomaba muy en serio, sin olvidar lo que puedes disfrutar en el deporte.
Mariola Álamo: un ejemplo de superación
Mariola se quedó ciega a los 14 años a causa de una enfermedad congénita, retinosis pigmentaria. Siendo una persona estudiosa y deportista, sufrió a causa de su “capacidad diferente”, como ella prefiere llamar a su discapacidad, y estuvo a punto de abandonar el instituto. No solo porque perder la vista añadió una dificultad extra a seguir las clases o entrenar, sino también por la actitud que algunos compañeros y profesores mostraron hacia ella.
Aquí es donde Mariola habló de la importancia del respeto, el valor que toda persona debe desarrollar hacia las demás, sean personas con discapacidad o no. La capacidad de aceptar la forma de pensar y actuar de otra persona, ponernos en lugar del otro reconociendo y valorando que todos somos diferentes.
Pese a las dificultades, Mariola consiguió acabar una carrera, un Máster, y continuó entrenando, llegando incluso a ser seleccionada para los Juegos Paralímpicos.
Animó a la audiencia a no rendirse, a perseguir sus sueños como ella había hecho. Después, en la ronda de preguntas, los alumnos se lanzaron a preguntar, ya que sentían mucha curiosidad respecto al día a día de una persona invidente.
Menciones a la excelencia
Cada uno de los ponentes fue el encargado de entregar un premio especial a los alumnos que han destacado este año por los mismos valores de los que ellos son ejemplo: el esfuerzo, el deporte, el valor humano.
Fue una mañana mágica en la que todos los alumnos pudieron aprender más sobre los valores que realmente son valiosos para mejorar nuestras vidas.


